Derechos televisivos de la Premier League: cómo se reparten miles de millones
Si me pidieran señalar la decisión que transformó el fútbol inglés para siempre, no hablaría de un fichaje ni de un gol. Hablaría de un contrato televisivo. Cuando la Premier League se fundó en 1992, el primer acuerdo con BSkyB revolucionó la relación entre fútbol y televisión en Europa. Tres décadas después, los derechos televisivos de la liga distribuyeron 1.273,6 millones de libras en la temporada 2024-25 solo en el mercado doméstico, convirtiendo a la Premier en la competición deportiva más lucrativa del planeta.
Pero lo verdaderamente singular de la Premier League no es cuánto dinero genera, sino cómo lo reparte. A diferencia de La Liga o la Serie A, donde los grandes clubes negocian individualmente y se quedan con una porción desproporcionada, la Premier League distribuye sus ingresos televisivos con una fórmula que garantiza que hasta el último clasificado reciba más de 100 millones de libras por temporada. Esa fórmula es el pilar sobre el que se sostiene la competitividad – real o percibida – de la liga inglesa.
El contrato doméstico: £1.676M anuales y 70 partidos extra
El contrato doméstico vigente, que cubre el periodo 2025-2029, alcanza los 1.676 millones de libras anuales, un 4% más que el ciclo anterior. Es un crecimiento modesto comparado con los saltos espectaculares de contratos previos, pero incluye un cambio significativo: 70 partidos adicionales por temporada estarán disponibles para su retransmisión.
Ese aumento de partidos televisados es un arma de doble filo que llevo tiempo analizando. Por un lado, más partidos en televisión significan más ingresos y mayor visibilidad para todos los clubes. Por otro, cada partido adicional es un asiento vacío en un estadio. La Premier League ha mantenido una ocupación superior al 99% en varios de sus recintos, pero la saturación televisiva podría erosionar esa cifra a medio plazo. Es un equilibrio delicado que la liga ha gestionado con cuidado hasta ahora, pero que el nuevo contrato pone a prueba.
Los distribuidores principales – Sky Sports, TNT Sports y Amazon Prime – se reparten los paquetes de partidos con una competencia que mantiene los precios elevados. Sky sigue siendo el socio dominante con el mayor número de partidos en exclusiva, pero la entrada de Amazon y la consolidación de TNT han diversificado un mercado que durante años fue prácticamente un monopolio. Esa competencia entre plataformas es la que sostiene los precios al alza, y cualquier contracción en el mercado de suscripciones podría afectar al próximo ciclo de negociación.
Lo que a mí me resulta más revelador es la comparación con otros deportes. El contrato doméstico de la Premier League es superior al de la NFL en términos proporcionales al tamaño de mercado. Una liga con veinte equipos que juegan 380 partidos al año genera más dinero televisivo que competiciones con muchas más franquicias y muchos más encuentros. La densidad de valor por partido es lo que hace a la Premier única en el mercado audiovisual deportivo.
Televisión internacional: £1.402M y la expansión global
Aquí está el dato que mejor explica por qué la Premier League es la liga más rica del mundo: la televisión internacional aportó 1.402 millones de libras en 2024-25, superando por segundo año consecutivo los ingresos domésticos. Ese dato merece que lo repita: los derechos internacionales de la Premier valen más que los nacionales. Ninguna otra liga deportiva del mundo puede decir lo mismo.
La expansión global de la Premier League no es accidental. Los horarios de los partidos – concentrados entre las 12:30 y las 17:30 hora británica los sábados y domingos – están diseñados para cubrir el prime time en Asia, donde viven cientos de millones de aficionados al fútbol inglés. En Estados Unidos, la primera jornada de la temporada 2025-26 promedió 850.000 espectadores en todas las plataformas, un récord que superó en un 4% la marca anterior.
El reparto de los ingresos internacionales sigue un modelo distinto al doméstico: el 84,5% se distribuye equitativamente entre los 20 clubes. Eso significa que un equipo recién ascendido recibe prácticamente la misma cantidad de dinero internacional que el campeón. Es un mecanismo de solidaridad financiera que, combinado con el reparto doméstico, garantiza que incluso los clubes más modestos de la Premier League tengan más ingresos televisivos que la mayoría de equipos de las otras grandes ligas europeas.
La fórmula de reparto: equidad, clasificación y partidos televisados
Me he pasado horas desmenuzando la fórmula de reparto de los derechos domésticos y cada vez me parece un ejercicio de equilibrismo financiero fascinante. Se divide en tres componentes: un 46,8% se distribuye equitativamente entre los 20 clubes, un 26,6% se reparte según la clasificación final, y el 26,6% restante depende del número de partidos televisados de cada equipo.
En la temporada 2024-25, Liverpool recibió 174,9 millones de libras como campeón, mientras que Southampton, último clasificado, obtuvo 109,2 millones. La diferencia entre primero y último – unos 65 millones – es enorme en términos absolutos, pero mínima en términos relativos si la comparamos con ligas como La Liga, donde el Barcelona o el Real Madrid pueden ingresar por televisión cinco o seis veces más que un equipo recién ascendido.
Richard Masters, CEO de la Premier League, ha defendido este modelo argumentando que no está dispuesto a tomar decisiones forzadas que comprometan el fútbol doméstico en favor del crecimiento internacional. Esa posición, que a primera vista parece proteccionista, es en realidad la clave del éxito comercial de la liga: la competitividad percibida de la Premier – cualquier equipo puede ganar a cualquiera en una jornada determinada – es lo que la hace atractiva para las audiencias globales. Si los grandes dominaran sin oposición, la liga perdería su principal argumento de venta.
El modelo de la Premier League no es perfecto. No ha impedido que los mismos siete clubes monopolicen los títulos durante tres décadas. Pero ha creado una base económica que permite a los veinte participantes competir con dignidad y atraer jugadores de nivel internacional. Eso, en un mercado donde otras ligas pierden a sus estrellas cada verano, es una ventaja competitiva que va mucho más allá de los trofeos.
